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Internos de El Puerto de Santa Mª ven en las charlas de Prem Rawat la posibilidad de mejorar sus vidas.
Varios internos de esta cárcel de El Puerto que están interesados en la oferta de paz de Prem Rawat, manifiestan que sus vidas han cambiado a mejor desde que escuchan sus conferencias.
“Este hombre ha hablado de cosas que me pasaron antes con la familia, ¿cómo es eso posible?, y dice que hay una libertad que se puede sentir incluso en una prisión, y eso es verdad... Le dije a la Psicóloga que pusiera el CD en una de las terapias (contra la drogadicción, había unos 10 o 12 internos) y no se puede imaginar cómo nos relajó a todos, algunos hasta se quedaron dormidos.. déjeme más CDs que de verdad que es lo único que me relaja”... (foto: antigua prisión de El Puerto)
Otro interno me dijo un día, comenta J. Neva, "esto me ha tocado, qué bonito las cosas que dice, sobre todo el ejemplo del hombre que vive en la miseria pero tenía una mina de oro en su tierra."
Me pide material para su mujer, para su hija, para su hermano, y también para una comunidad católica a la que pertenece: “sé que les va a encantar cuando lo escuchen”, le comento que no tiene nada que ver con la religión. “Les va a gustar, porque esto va de aquí (con el puño se señala el corazón), y se comparte con los demás”. Días después nada más verme me comenta: “lo que yo le dije: les ha encantado”.
Un interno joven de unos 21 o 22 años me comenta: “me ha gustado mucho el disco que me dio, mi compañero y yo lo hemos escuchado varias veces y nos relaja mucho, a veces lo escuchamos hasta que nos dormimos”.
Le di un folleto a un interno joven pero muy veterano en estas casas, y con muchos problemas y al rato me viene muy contento diciéndome: “esto está muy bien porque habla de la vida, de una cajita donde hay un regalo y a mi me llega cuando me hablan así de nosotros mismos”.
Otro interno me dijo: “no se puede imaginar lo que me esta ayudando escuchar esto, en los últimos días no soportaba estar aquí”; días después salió en libertad; volví a encontrarlo meses después en una Feria; hablamos, y recordaba con cariño lo bien que habla Prem Rawat. No sé cómo estará ahora.
Un día murió un interno por sobredosis en otro departamento, y desde que se enteraron no paraban de hablar conmigo para comentar lo sucedido. Pero uno joven, y habitual desde hacia años en la prisión, insistió más que los otros en saber de qué hablaba Prema Rawat; ante tanta insistencia le deje un CD y le explique brevemente de que iba, advirtiéndole que era posible que no fuera el momento adecuado, a lo que me dijo: “seguro que me gusta, de la forma que me habla hoy, estoy seguro que me gusta”. Varios días después fue trasladado a otra prisión y no tuve tiempo de verlo y saber qué le había parecido.
Un interno me pregunta: “Usted da disco de la paz... “No, si ya lo sé, si yo ya lo he escuchado y me gusta mucho, lo que quiero es si puede darme un disco para mi”. Por supuesto que le di un disco.
Después de una proyección me comenta un preso musulmán: “entonces, este hombre es un mensajero de la paz, ¿no?”
Una noticia de los últimos días, y que sí dice mucho sobre la calidad y sensibilidad de estas personas: con motivo del terremoto de Perú, (no sé de quién partió la idea), pero se recogieron unos mil euros, entre dos departamentos de Hombres y el de Mujeres, con el que se envió a esta zona alimentos y agua embotellado.
Aunque parezca una cantidad pequeña, no lo es, todo lo contrario, es una cantidad considerable y digna de mención, por el esfuerzo que les supone en el lugar y situación en la que se encuentran.
Hay más comentarios y ejemplos muchos de ellos se me olvidan, y otros son difíciles de expresar, porque no son sólo las palabras, sino la expresión y alegría que trasmiten cuando me hablan. De todos modos a mi me motivan para seguir trabajando por la paz de estos internos. (J. Neva)
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